"GRACIAS, CATEQUISTAS"

 

 

En estas fechas, a las puertas ya del mes de Octubre,el mundo parece despertar definitivamente de su letargo estival y reincorporarse a la vida normal, a los horarios, a la prisa y a la rutina.Sin embargo, la celebración de la Eucaristía de los domingos parece permanecer todavía en ese lapsus de verano, y aunque somos más los fieles que nos congregamos cada semana, observo con cierto asombro la ausencia de “gente menuda”.
¿ Dónde están los niños que hicieron la Primera Comunión el pasado mes de Mayo?.
¿ Qué fue de los padres que se comprometieron a continuar la formación religiosa de sus hijos?. ¿ No han regresado todavía de sus “vacaciones de Fe”?. ¿ Es que la Primera Comunión de sus hijos fue también la última y el Sacramento se convirtió en un mero acto social?.
Ante esta realidad me pregunto cuales serán los sentimientos de los catequistas, las personas que con dedicación y generosidad han preparado a estos niños, los que sin ninguna duda volverán a dejarse la piel en este nuevo curso.
Los niños se incorporarán en breve a sus grupos de catequesis. Pero, ¿creemos los padres que las cosas surgen por generación espontánea, o somos realmente conscientes del tiempo y el esfuerzo que hay detrás de cada actividad ?.En este mundo de un materialismo voraz, en el que palabras como generosidad y gratuidad están obsoletas y fuera de contexto, y a la luz de las palabras de San Pablo en la liturgia del pasado Domingo: “No os encerreis en vuestros intereses, sino buscad todo el interés de los demás”, quiero agradecer y encomiar la labor de los catequistas por contribuir en la formación de lo más sagrado de nuestros hogares, nuestros hijos
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Gracias por vuestra dedicación, por vuestro tiempo.
Gracias por vuestra coherencia, por vuestra voz firme.
Gracias por vuestro entusiasmo en cambiar lo que se puede cambiar.
Gracias por vuestra serenidad al aceptar lo que no se puede cambiar.
Gracias por no confundir lo urgente con lo importante.
Gracias por transmitir a ese Dios que siempre sorprende y nunca defruda.
Gracias por hacer realidad el mensaje del Evangelio.
Gracias por ser testigos de Cristo Vivo. Testigos de su Verdad, Amor y Esperanza.



E.G.I