“150 años al servicio del amor”…

… éste lema es quizás la mejor síntesis que se puede hacer en este curso, 2004-2005, en el que se cumple los 150 años de la fundación de la Congregación religiosa RR. Adoratrices. Nuestra comunidad parroquial se une a la alegría y participa en esta conmemoración activamente, sabedores de la importancia que tiene el carisma adoratriz en nuestro barrio de Cazoña desde hace, aproximadamente, veintiocho años y su presencia en Santander desde 1909.

El testimonio y el estilo de vida que ejercen en nuestro entorno las adoratrices, silencioso, pero visible a través de su andadura educativa, ponen su sello, con su carisma, en cada uno de las personas (niños, jóvenes, familias…) que integran la comunidad educativa que representan.

Nos alegramos enormemente de tener en nuestra Parroquia verdaderos testigos de Cristo. El trato personalizado que ofrecen a quienes se interponen en su camino, transmitiendo el poder transformador y liberador en la adoración al Santísimo, la atención gratuita y desinteresada, especialmente a los más desfavorecidos que ingresan en el colegio, especialmente hijos de inmigrantes y sus familias, nos hacen partícipes y conocedores de la fuerza y el carisma que han heredado de su fundadora Santa María Micaela.

El objetivo general que tiene esta comunidad educativa ya dice mucho del talante: “Configurar en comunidad de fe la comunidad educativa, fieles al carisma adoratriz, en el servicio al evangelio”, ya no es sólo un colegio, es una comunidad educativa cristiana que participa de la Iglesia de Jesucristo.

Don José, nuestro Obispo, con un grupo de alumnos de las adoratrices

El día 11 de Marzo nos uniremos a la Eucaristía de acción de gracias en la Catedral que presidirá nuestro Obispo Don José. Además, tendremos todos los primeros viernes de mes, a partir de Noviembre, a las 20:30 horas, abierto a toda la comunidad de cristianos de Cazoña, “Viernes de oración”. Tendremos reflexiones, meditaciones ante el Santísimo y la comunidad adoratriz estará participando, lógicamente, como miembros de la comunidad parroquial y como maestras de oración ante el Santísimo Sacramento.

En nombre de la comunidad parroquial, nuevamente, gracias por vuestro carisma y por hacer posible que la voz de Santa María Micaela resuene en nuestras familias y en cada rincón de nuestro barrio.