CATEQUESIS FAMILIAR

CONVIVENCIA EN CORBÁN


 

El pasado domingo, día 19 de Diciembre, celebramos la primera convivencia de los tres grupos de catequesis familiar en el Seminario de Corbán, con asistencia de veinticinco familias.

Las convivencias son elementos muy importantes cuando se pretende potenciar un estilo de vida en el que la referencia al otro y el compartir sean elementos esenciales.

Nuestra Fe cristiana solo tiene sentido si se vive en comunidad y el proceso de iniciación, la catequesis, tiene que hacer especial hincapié en lo que esto significa. Como actividad de la catequesis familiar la convivencia facilita no solo el conocimiento y la relación de cada persona con los otros individuos y con el grupo en su conjunto, sino también el conocimiento y la relación de las distintas realidades familiares que se complementan y se enriquecen al participar en una tarea común.

El tema del día fue “Navidad en Familia” y se intentaron cubrir los siguientes objetivos:

o El encuentro de las familias con los catequistas y el sacerdote para manifestar la Fe que nos une.
o La reflexión sobre el sentido cristiano de la Navidad y su celebración en familia y en comunidad.
o La celebración del don del amor y de la oración en la Eucaristía.

Previamente, las familias en sus casas habían trabajado en la confección de un mural en el que se habían ido colocando los signos más destacados de la Navidad, tratando de encontrar el sentido de todos ellos. Para la convivencia nos reservamos la colocación de S. José, la Virgen y el Niño.

Comenzamos pasadas las doce del mediodía con unas palabras de saludo y bienvenida por parte de la Hermana María Ignacia, superiora de la comunidad de la Sagrada Familia de Burdeos que vive en el Seminario encargándose de todos los servicios necesarios para que el gran edificio que lo alberga sea en todo lo posible un hogar de estudio y de crecimiento espiritual de los seminaristas, pero también de acogida y encuentro familiar para ellos y para todos los que nos acercamos a utilizar sus dependencias.

Tras un rato de trabajo, en el que cada familia dio los últimos toques a su mural, nos reunimos en el Aula Magna, acondicionada para la ocasión, e hicimos, en animado diálogo con los niños, un repaso de cómo había discurrido la confección del mural en casa, haciendo hincapié en todo aquello que ilustra el acontecimiento que queremos que no se nos olvide a niños y mayores: Dios, por amor a nosotros, se hace hombre para salvarnos. Para terminar, buscando dar pleno sentido a la colocación de los últimos personajes, procedimos a realizar de forma muy sencilla el “Relato y Representación del Nacimiento de Jesús”.

Acabada la catequesis pasamos al comedor y allí procedimos a dar cuenta de las más variadas y sabrosas viandas, regadas con buenos caldos y aderezadas con animada conversación. Los niños comieron rápido y Mariano, cual flautista de Hamelin, se les llevó a jugar, dejando a los mayores en animada sobremesa con café y dulces incluidos.

Nuestro Obispo, D. José, que estaba en el Seminario por otros motivos, se acercó a saludarnos y todos tuvimos ocasión de compartir con él unos minutos. Para hacernos más patente sus buenos deseos de paz y felicidad, al poco de dejarnos nos hizo llegar una tarjeta de felicitación personal para cada familia.

Tras la sobremesa hicimos una breve visita a la biblioteca del Seminario y a la exposición de pintura de José Ramón Sánchez, para, pasadas ya las cinco de la tarde, dirigirnos a la capilla y celebrar la Eucaristía. En las ofrendas, junto con el pan y el vino, se presentó un mural, en representación del trabajo de todas las familias, y las aportaciones económicas que cada familia, privándose de algo, quiso aportar a la campaña de Navidad de la parroquia.

Así llegamos al final, que se prolongó en despedidas y buenos deseos, esperando que la experiencia sirva como semilla de una comunidad más viva y más unida.

 

 

ÉL SIEMPRE ES PRIMERO

Iba a ponerme en camino
cuando ya venías Tu hacia mi.
Quería yo correr hacia Ti,
pero vi que corrías a encontrarte conmigo.
Yo deseaba esperarte,
pero supe que ya estabas Tu esperando.
Deseaba buscarte
y vi que ya estabas Tu en mi búsqueda.
Llegué a pensar: "¡Eh, ya te he encontrado!”,
pero me sentí encontrado por Ti.
Cuando yo quería decirte; "Te amo",
te oí decirme: “¡Cuánto te quiero!
Yo quería elegirte
y ya me habías elegido TU.
Yo quería escribirte
cuando tu carta llegó a mis manos.
Deseaba vivir en Ti
y te descubrí viviendo en mi.

 
Iba a pedirte perdón,
pero tuve la certeza de que ya me habías
perdonado.
Quería ofrecerme a Ti,
cuando recibí el don de ti mismo entero.
Anhelaba ofrecerte mi amistad
y recibí el regalo de la tuya.
Yo quería llamarte: “Abba, Padre”
y te adelantaste a decirme: “Hijo mío”.
Yo quería desvelarte toda mi vida interior
y te encontré revelándome las profundidades de
tu ser.
Deseaba invitarte al corazón de mi vida
y recibí tu invitación a entrar en la tuya.
Deseaba regocijarme de haber vuelto a Ti
y te sentí regocijado por mi retorno.
Dios mío, ¿seré yo alguna vez el primero?

( Si te apetece ver las fotos ahora de la convivencia pincha: AQUI )